miércoles, 12 de abril de 2017

No hagas lo que no te gusta que te hagan

Siempre me gustó el desarrollo de software. Empecé a programar cuando tenía nueve años y mi tuve mi primer trabajo como desarrollador a los diecinueve. Cuando en 2005 (por ese entonces tenía veintiocho años) me ofrecieron por primera vez un puesto de Jefe de Desarrollo no lo dudé y lo acepté. Recuerdo haber pensado: “Dada mi experiencia como desarrollador, ser Jefe de Desarrollo será muy fácil para mí”. Hoy en día guardo esa frase en la colección de grandes errores cometidos.

Ser jefe significa mucho más, ahora lo sé, que conocer al dedillo las tareas que deben realizarse en un área. Ser jefe implica relacionarse con gente y la gente (¡Oh, sorpresa para mí!) es muy diferente a las computadoras. Casi de inmediato comencé a hacer agua en mi puesto. Yo era el jefe del equipo, pero no era el líder.

Hubiera estado bueno que alguien me explicara en ese momento las diferencias entre en un jefe y un líder y me hubiera aconsejado un poco respecto de las tareas. Ahora, doce años después, quisiera darle una mano a cualquier colega que se esté afrontando una situación parecida a la que yo afronté.

Hay cursos y capacitaciones para mejorar “las habilidades blandas”, como suelen llamarse. Pensá en hacerlos. Vale la pena. Pero si no contás con tiempo como hacer esas capacitaciones ahora, voy a dejar a continuación una enseñanza que me dio mi abuela cuando yo tenía tres años: “No hagas lo que no te gusta que te hagan”. Mi abuela no había terminado la primaria, pero es una de las personas más sabias que jamás conocí y apliqué muchas de sus enseñanzas en mi carrera. Vamos a lo concreto:

  • ¿Te gusta que cuando estás hablando con tu jefe él se ponga a mirar el celular? Entonces, vos no lo hagas con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que cuando le pedís a tu jefe una reunión por algún tema te diga que está muy ocupado y te dé cinco minutos de su valioso tiempo en un ascensor? Entonces, vos no lo hagas con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que cuando estás hablando en una reunión de trabajo tu jefe te interrumpa y no te deje terminar la idea? Entonces, vos no lo hagas con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que tu jefe te diga “hacé lo que te digo porque acá mando yo”? Entonces, vos no lo hagas con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que tu jefe te mienta? Entonces, vos no lo hagas con tus colaboradores.

En las antípodas de esta “regla” hay otra: “Tratá a la gente como te gusta que te traten a vos”.
  • ¿Te gusta que tu jefe te preste toda su atención cuando estás hablando con él? Entonces, vos hacelo también con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que cuando le pedís a tu jefe una reunión él te dé el tiempo y el el ambiente propicio para que puedan hablar? Entonces, hacelo también con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que cuando estás hablando en una reunión de trabajo tu jefe te escuche y te permita terminar, aunque luego pueda estar en desacuerdo con tu idea? Entonces, vos hacelo también con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que tu jefe tome en cuenta tus sugerencias? Entonces, vos hacelo también con tus colaboradores.
  • ¿Te gusta que tu jefe te diga la verdad? Entonces, vos hacelo también con tus colaboradores.

Ante cualquier otro escenario en el que surjan dudas, volver al consejo original de mi abuela: “No hagas lo que no te gusta que te hagan”.

Autor:
Ing. Leo Viegas
Desarrollador