miércoles, 24 de mayo de 2017

Temet Nosce - Conócete a ti mismo

Soy fanático de las películas de la trilogía Matrix y recomiendo esas películas a cualquiera que no las haya visto. Los que son fanáticos como yo, ya deben haber conectado el título de esta nota con el cartel que cuelga sobre la puerta de la cocina del oráculo: “Temet Nosce”, que en latín significa “conócete a ti mismo”. La historia de esta frase se remonta hasta el templo de Apolo, en la antigua Grecia, pero su historia no viene al caso ni hace al centro de este artículo.

Miraba la película cuando conecté este concepto con el artículo “No hagas lo que no te gusta que te hagan” que escribí hace un tiempo. Conocerse a sí mismo, creo que nadie puede negarlo, es un buen consejo en todo contexto. Si hablamos de un líder de equipo, este concepto trasciende el nivel personal. Un líder debe conocer a su equipo tanto como se conoce a sí mismo, ya que debe ser capaz, en la medida de lo posible, de anticipar los efectos que las decisiones que toma causarán en el grupo.

Es sabido que las personas trabajan mejor cuando las tareas que desempeñan son de interés para ellos. Por esto, al momento de distribuir las tareas a realizar por los miembros del equipo es fundamental conocer los intereses de cada miembro. En otras palabras, es necesario conocer al equipo.

Pero, ¿Cómo hacemos para conocer mejor el equipo que lideramos? Creo que hay tres pasos básicos que cualquier líder puede seguir sin hacer ningún curso en particular:
  1. Proponerse seriamente a sí mismo conocer al equipo: conocer al equipo no es algo que simplemente “se da”. El líder de equipo tendrá que reservarse el tiempo que necesite para hacerlo y por esto debe ser tomado con la seriedad del caso. Forma parte del trabajo formal del rol y, de ser necesario, debería tener asignada una tarea en la planificación del proyecto en el que esté trabajando.
  2. Establecer y garantizar un espacio propicio: cuando un líder quiere conocer mejor a un miembro de su equipo no debe hacerlo a las apuradas, de cualquier manera y en cualquier lugar. Una buena forma, por ejemplo, podría ser organizar almuerzos o desayunos con distintos miembros del equipo. La charla podría rondar el trabajo diario, el proyecto, intereses personales y todo tópico que pueda sirva al objetivo.
  3. Escuchar: ¿Acaso hay que explicar en profundidad este paso?

Por último, y para aquellos que recientemente han abrazado un rol de liderazgo, les dejo dos cosas para pensar:
  • No solamente es su trabajo conocer a su equipo, también es su trabajo lograr que cada miembro      del equipo conozca a los demás.
  • Usted también forma parte del equipo, por lo que también debe lograr que sus colaboradores lo conozcan.


Autor:
Ing. Leo Viegas
Desarrollador